jueves, 17 de octubre de 2019

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Sobrio entre pasados eternos, me hallo,
perdido cuan mente nunca encontrada
en el vasto y lluvioso terreno de la conciencia.
Pero allí entre los oscuros miedos,
me susurraba el aire en su danzar con la tierra
los secretos mundanos de la efímera libertad:
se refugia con la fría calma del sentimiento 
ante las tentaciones oscuras de la carne,
que se siente infinita por estar ya condenada.
Vacía, momentánea, acabada.
La insólita trampa del querer,
que nos hace adictos al elixir del dolor.
Porque no hay peor miedo entre los locos
que recordar qué es la cordura... 


miércoles, 31 de julio de 2019

TRISTEZA, DÍA TERCERO

Se abre paso de nuevo entre montañas relucientes,
sintiendo el frío encuentro con los días navegantes,
tan lentos que nunca atracan, tan rápidos que no se sienten;
se sumergen como sueños perdidos en parpadeos,
se condenan al naufragio en profundos mares ajenos.

Me inclino hacia mi averno con estos ojos sangrientos,
muerto un día tercero en este infinito duelo,
con mis manos al aire rozando el firmamento,
cerrando las puertas de mis párpados flameantes.
Mis cuencas de colores son un mundo a blanco y negro.

Mi inexistencia apremia a la felicidad del diablo
para alimentar a gusto sus sonrisas ardientes,
manchando mi interior con el néctar de la muerte
y a mi piel inexistente en este mundo que no late;
en este cuerpo que no respira, no siente, no nace.

martes, 30 de abril de 2019

CUERPO ENTRE TINIEBLAS

Preso dentro de un cubo de apariencia vana,
todo quiero mostrarte, hijo de la nada,
en tanto mis dedos atraviesan mi cuerpo
como lluvia enajenada, color perla, me siento,
me exploro, descubro y pienso,
mientras el arco de mi espalda te une a mis adeptos.

Con tu mano desnuda la muerte se acongoja,
tu mente encapsulada como el fuego en tus entrañas,
tocar quieres todo, querer puedes nada,
no lo veo en tu mirada, lo siento en tus palabras
tan cuerdas, tan remotas, tan lejanas,
como el oscuro sol que atraviesa mi ventana.

Mi cuerpo entre tinieblas de lluvias doradas,
sonidos de la gloria, el infierno en horas llanas,
solo quiero ser tu esclavo color escarlata
y con mis manos atadas rendirme ante tus plegarias,
que envuelven mis frágiles piernas, tendido de cabeza
tal como sin sentido cuelga mi alma en pena.

Y como un orgasmo del pecado, brota el oro de la tierra...

lunes, 25 de marzo de 2019

Caminos cortos, mismo final,
infinitos destrozos ante este falso huracán,
nadando me encuentro entre el basurero del cosmos,
nazco entre piedras, escombros,
sé que mi futuro es terminar hecho polvo.
El dolor quema como mil soles en torno a mi torso.
Primera persona, primeros placeres.
Se escuchan hasta neptuno; mis adentros lloran ante el desgaste de mis huesos...

lunes, 11 de marzo de 2019

Carta al tiempo

Se esfuma entre la niebla con sus ojos empañados,
persiguiendo a todo aquel que se entregue a la vida,
como en naturaleza se entrega el árbol al suelo,
que se agarra a él con miedo a la muerte implacable.

Crece con el mundo en torno a su torso,
y sus inmensos caminos enredados por los rayos del sol.
Les entendía, caían entre los árboles,
eran como el infinito idioma del firmamento,
le susurraban historias sobre un mundo imaginario.

La huella del tiempo,
se respira con el aire, resuena entre las montañas,
como cuando pasa el viento en su camino a la gloria.
Cae el árbol, rendido ante los destrozos del reloj,
desprendiendo de raíz la búsqueda de su libertad.




miércoles, 27 de febrero de 2019

Al otro lado

Entonces trascender pedía su cuerpo
perdido, ante aquel lugar vasto e infinito,
colmado de recuerdos, pasiones, llantos,
sonrisas de fuego, de medio rostro,
de esas que solo nacen como el placer de la carne.

El karma olía más fuerte que los recuerdos,
las canciones aturdían lo que alguna vez no escuchó
y se tapizaban con clavos que reflejaban su mirada,
su rostro desdichado, acabado, 
como una mariposa condenada a su capullo.

No hay salida a la vista en un lugar tan oscuro
en el cual rebotan los pálpitos entre paredes,
como frágiles gotas pereciendo sobre un mar muerto,
que ni las olas más grandes reviven,
ni el verano más fuerte les borra.

Y después de años luz, su cuerpo en llamas
vislumbro un claro entre los cantos de la noche...
Era la entrada a un abismo sin penas
al que enceguecido en cuerpo se entregó
y en alma para siempre se lamentó.











lunes, 28 de enero de 2019

Y a veces les veo perderse
a aquellos sentimientos enramados,
tan simples como la lluvia,
pero tan escasos como el sol cristalino
en este invierno que parece no terminar,
donde yo soy el frío enternecedor
que se evapora lentamente
hacia los arcos de tus labios...

Cansada grita mi mente
dentro de este amor que envuelve mi cuerpo
y no me deja escapar...