sábado, 26 de agosto de 2017

GENTE Y SOMBRAS

Muchas veces las sombras le cubren con sus capas de negro incierto, huyendo a la luz aquella que le deja al descubierto y expuesto a las pobres libertades de la vida. Las manos a veces se congelan entre el miedo y la angustia de un pasado que viaja en el tiempo y de un presente incierto, un compás entre gris y colorido, como el eclipse de mis ojos ausentes ante las caricias del sol cotidiano y una luna marchita, de un día cotidiano, con gente cotidiana que a su vida ha atrapado entre cuatro paredes y una placa en el pecho; parece que quieren escapar de los árboles y dejar de respirar, parece que sus oscuras miradas de negro mate y color perdido quisieran escabullirse a lo alto, a su mito del cielo, a la esperanza del pobre esclavo. Y a medida que avanzo, parece entonces que mis piernas se escabullen entre mareas de no quiero, terremotos de no puedo y volcanes que me tragan, me tragan sólo, sin compasión y me condenan. Muchas veces he creído en la libertad del ama, pero qué es alma más que solo la realidad que nos persigue.

¿Cuántas veces, entonces, huiré de los matices del caos?¿De la locura incierta?¿De la llama que siempre apago, pero que quema y deja rastros ante una vida que se esfuma?
¿Cuánto tiempo más para alcanzar la luz soñada, descongelar mis manos y liberar mi cuerpo y ojos presos en las miradas de transeúntes con almas ausentes?

jueves, 17 de agosto de 2017

ESQUINA DE SALÓN

Entonces sin pena toca el sol mis piernas,
y los verderones chismean sobre las ramas secas,
mi cuerpo cae en la trampa de la sombra,
en la esquina que me saca de los ojos ausentes de los muertos vivientes,
de los que se condenan, 
de los que sonríen ante la nada de las palabras y el todo del silencio
huyendo como ansiosos de su infierno de confort.
Las sombras en las esquinas y su orgullo frente a frente,
me conducen a la sexta dimensión del temerario,
en el subterráneo absurdo de la locura oculta tras los ojos,
con sus sombras como cuencas...
Cuencas de esquina de salón,
de oscuros entre paredes,
de color primario y caries en la piedra,
Sombras que camuflan los nervios en días soleados,
y las caras en días de fuego...

miércoles, 2 de agosto de 2017

HE CAMINADO

He caminado a través de los suelos más sombríos,
con sus calles desangradas sobre sus cuerpos caídos,
amores abandonados ¿cuánto, entonces, he soñado?
¿acaso lo suficiente para escabullirme del ocaso
y rendirme entre los brazos del futuro y sus fracasos?

He caminado, también, sobre los suelos más templados,
con sus amores obedientes y sus hombros latigados,
sin frío,  caídas o sosiegos mal librados;
sólo un "sí" para los ciegos y un "tal vez"para el amado,
por un lado no existieron y por el otro se condenaron.

He caminado incluso sobre lo que no he probado,
con la ilusión de un invencible pero mis sueños acabados,
miles de vidas sin terminar, amores que no se han probado
 de esos que malditos, a su eternidad no encontraron
sobre terrenos de maldad fueron sueños nunca cerrados.

He caminado, a veces, sobre el arcoíris soñado,
pero la cordura de miles se pierde en ese prado,
presos tras sus lados, matices y colores,
de ilusiones que no duran en el paraíso amado
con un cuerpo dominado y de sus colores esclavo.