domingo, 24 de diciembre de 2017

A UN AMOR QUE AGUARDA

Porque eres ese amor que no existe, pero engaña
y entre tormentas me observas con tus ojos escarlata,
mientras buscas con tu hilo rojo el fogón de tu alma en llamas
y compañía a tus rojos labios y a tu vida que no me llama.

Porque eres mi amor perdido, a quien busco ya sin ganas,
por ser ese paraíso oculto y ciego tras las montañas,
entre soles que hacen nido para iluminar tus pisadas,
en este camino sin nada, confuso y de amoríos,
de dedos que no se engañan frente a este camino perdido.

Porque eres eso que busco debajo de mi almohada,
mientras el llanto de las hadas a mi corazón resguarda
con las melodías dementes de la compañía solitaria,
que a mi mente condenada entre ilusiones mundanas,
hasta a mi cuerpo hace invisible junto a un amor que nunca clama.

Por esto encuéntrame entonces, aventurero de prendas blancas,
y quita luto a las sombras que en una esquina me resguardan.



sábado, 9 de diciembre de 2017

Mis dedos se han perdido

Y ahora mis dedos se han perdido
explorando la oscura sombra de la inspiración extraviada
y sus charcos mentales colmados de borrosas palabras,
con sus recuerdos condenados al purgatorio sin memoria;
sin plumas con papeles bailando en el negro césped.

Mis dedos se han perdido entre el blanco de mi mente 
y sus neuronas dormilonas escondidas tras las paredes,
con los fuegos engañosos de su condena que calcina 
en busca de una salida hacia la palabra y su utopía
o a la poesía enclaustrada ante sus letras aturdidas. 

La traidora inspiración no tocó a mi puerta esta noche,
pues tropezó con las cadenas de su mente confundida
que ante mi memoria engañosa de recuerdos entre nubes,
nublados tiene los ojos ante las dormilonas caricias
de una palabra que ahora duerme y una mano que no respira.