Corrían los ríos, descalzos, turbios;
corría la noche llorando su nombre,
corría el viento halando la marea,
que cubría el telar de sus trapos.
Las nubes frenando en seco,
lloviendo a cántaros, miles, litros,
sobre la copa de aquel árbol testigo,
de las mojadas manos atadas al pastizal.
Arribó la luna envuelta en llamas,
ardiendo con el centro de su aura,
junto a la noche que nunca amaneció,
junto al beso hilado entre las ramas,
las promesas caídas de entre sus dedos,
y las canciones secuestradas por el viento;
la promesa que nunca se cumplió.
lunes, 31 de octubre de 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
ECLIPSE
Cuando el sol fuerte gritaba,
fue el vendaval que volvió de lo alto
que tumbó las hojas, arruinó el manzano,
que corrió la arena de sus brazos,
y el agua no acuñó a sus manos.
La oscuridad también gritaba,
la noche estaba ciega,
las aves trinaban vacíos,
el firmamento clamaba olvido
y las lunas de sus ojos,
cayeron al vacío;
el cielo las cansó,
las estrellas les corrió.
Condenados a la lluvia,
al negro sin matices,
a una escala de grises,
que va de cero a ti,
con el día de por medio,
y presos en el llanto,
cuando en la oscuridad
por el miedo no te vi.
miércoles, 12 de octubre de 2016
CAMPO AGONIZANTE
Una paz negada y Colombia la clama:
no al todo, no a la patria, pero creen en la magia;
abran paso al luto, la furia y la nostalgia,
que mil muertos con mil sí, no se paran.
Escopetas y rifles, su amor sin primavera,
a mil almas atrapa, a mil fieles condena.
Con sangre en el pecho más que en las venas,
has que tu perdón rompa las cadenas.
Medio siglo cautivos, cansados de la selva,
casados con la muerte huyendo a la trena,
pobre colombiano que al divorcio se niega;
la paz no la encuentra, la paz no le llena,
Sin venda en el rostro se irán las mordazas,
sin odio en el perdón se irán las batallas,
con sangre en el suelo la patria no paga,
con votos vacíos el campo se apaga.
no al todo, no a la patria, pero creen en la magia;
abran paso al luto, la furia y la nostalgia,
que mil muertos con mil sí, no se paran.
Escopetas y rifles, su amor sin primavera,
a mil almas atrapa, a mil fieles condena.
Con sangre en el pecho más que en las venas,
has que tu perdón rompa las cadenas.
Medio siglo cautivos, cansados de la selva,
casados con la muerte huyendo a la trena,
pobre colombiano que al divorcio se niega;
la paz no la encuentra, la paz no le llena,
Sin venda en el rostro se irán las mordazas,
sin odio en el perdón se irán las batallas,
con sangre en el suelo la patria no paga,
con votos vacíos el campo se apaga.
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