viernes, 21 de octubre de 2016

ECLIPSE

Cuando el sol fuerte gritaba,
fue el vendaval que volvió de lo alto
que tumbó las hojas, arruinó el manzano,
que corrió la arena de sus brazos,
y el agua no acuñó a sus manos.

La oscuridad también gritaba,
la noche estaba ciega,
las aves trinaban vacíos,
el firmamento clamaba olvido
y las lunas de sus ojos,
cayeron al vacío;
el cielo las cansó,
las estrellas les corrió.

Condenados a la lluvia,
al negro sin matices, 
a una escala de grises,
que va de cero a ti,
con el día de por medio,
 y presos en el llanto,
cuando en la oscuridad
por el miedo no te vi. 

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