llévame huyendo de tus cadenas
y que no me atrape la muerte invidente.
Minutos, no aceleren, sin las horas en sus manos,
liberen los años atados a sus días,
y a las cadenas de siglos que odian los milenios.
Tiempo, no aceleres,
dame tiempo de querer quererme,
dame tiempo de querer quererme,
a mi corazón cura de espera o fatiga
y mídele con segundos cuando frena,
mas que la espera tenga comienzo,
pero que fin no tenga.
Tiempo, egoísta,
dame el pasado finito por el que mi interior grita.
dame el pasado finito por el que mi interior grita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario