miércoles, 22 de enero de 2020

NUESTRA ÚNICA SOMBRA

Escucho el escalar entre mi frágil cuerpo
de aquel nauseabundo sonido de la espera.
Ahogado me siento en este aire colmado
de vidas vacías, sueños frustrados.
Derrotado me entrego a la desesperanza,
sosiego... Apatía infinita hacia mis adeptos.

En mi despertar resuenas, ¿qué tanto sueñas?
me veo rodeado por tus brazos de cristal,
sobre un mundo de nubes y tus ojos almendrados.
¿Qué  tanto observas? Mi sueño de amor anhelado,
extraño acosador de corazón quebrantado.
Te siento a pedazos, trozos fatigados...

La luz entre la oscuridad rescata mis deseos;
mis ganas, mis anhelos, mis sueños colorados,
ante la sonrisa de un amor no tan desdichado.
Grito gracias en silencio cuando me haces sentir amado, 
pidiendo perdón ante cada simpleza de querer mundano.
Pero ahora viste de colores nuestro cielo fatigado
y el unir de nuestras manos es nuestra única sombra...

No hay comentarios:

Publicar un comentario